Mollendo: Sueño de Castillos
"Puedo imaginar el trajín constante de remolcadores, lanchones y vagones de tren, bajando y cargando mercancías y a los marineros colmando bares y comedores en una agitada e interesante vida social"

Hubo un tiempo donde el transporte marino fue crucial para el desarrollo de los pueblos. Un muelle del sur en particular, a mas de 1000 Km de la capital del Perú, por sus características portuarias y por el avance ferroviario que llevaron los constructores del Ferrocarril del Sur, alcanzó un gran desarrollo comercial.
A la altura del km. 968 de la Panamericana Sur tomamos un desvío de 56 km. que nos dirige a Mollendo; dicen que la ciudad, nació junto con el "Ferrocarril de Arequipa", por una decisión personal del ingeniero norteamericano Henry Meiggs, que a finales de 1800, la eligió como el puerto por donde se llevaría la preciosa lana de vicuña y alpaca, acopiada en Cusco y Arequipa, a Europa, así como el punto de partida para intercambiar mercancías con los demás pueblos del sur y Bolivia.

Será por eso, que al circular por sus calles, uno puede imaginar un bullicioso puerto, imaginar como llegaban inmigrantes norteamericanos, europeos y asiáticos junto con el crecimiento del comercio marítimo. Imaginar el trajín constante de remolcadores, lanchones y vagones de tren, bajando y cargando mercancías e imaginar a estos marineros colmando bares y comedores en una agitada e interesante vida social.

Aquí estamos, caminando junto a testimonios vivos de la bonanza de las primeras décadas del siglo XX, hermosas casonas alrededor de la Plaza Grau o de la calle Comercio, que antiguamente servían de oficinas consulares de Alemania, Inglaterra, Chile y Noruega, así como de viviendas de agentes de aduana, del Cable West Coast o del Lloyds de Londres, de oficiales de la capitanía y de prósperos comerciantes, como la casa Lomellini, ubicada en la esquina de Arica con Arequipa o la Villa Velásquez , que originalmente se llamaba Villa Corzo, hoy declarados monumentos históricos. En Mollendo, cada casa tiene su historia.

Felizmente sus autoridades están convencidas, que deben potenciar el balneario como recurso con vista al mar. Recientemente han remodelado el histórico malecón Ratti convirtiéndolo en un apacible lugar de recreo y descanso, así como 2 inmensos complejos de baños, en lo que antes era su piscina municipal. El regidor que nos acompaña, nos cuenta desde el malecón, que tienen el mas moderno parque acuático del sur del país, con piscinas para niños, adultos, restaurantes, primeros auxilios y principalmente sus 7 toboganes que se encuentran repletos de Mollendinos que las disfrutan y que nos invitan a visitar. Nos disculpamos cortésmente y le indicamos al regidor que preferimos caminar por sus playas.

Mollendo cuenta con 35 Km. de preciosas playas, nos habían hablado de Albatros, Las Rocas, Mejía, El Conto y Punta de Bombón, pero como solo caminaremos por las que estan bajando el malecon nos sorprendemos que aqui las playas esten numeradas, pero la siguiente sorpresa fue mas fantástica que la primera, entre la segunda y tercera playa, sobre un peñón, junto al mar, encontramos un castillo, el castillo Forga.

El ícono representativo de Mollendo, fue construido por el ciudadano español José Miguel Forga, empresario en lanas e hilados, dueño de la Fabrica textil “El Huaico” en Arequipa. Este edificio que brilló en su época, fue escenario de fastuosas fiestas a la que asistieron personajes de élite, tocaron orquestas famosas y se bebieron los mas finos licores, dicen que el millonario instaló allí a sus hijas, bellas aristócratas, afrancesadas y que murieron solteras porque no hubo ningún mollendino con méritos suficientes para aspirar a sus manos.

Echado sobre la arena con el castillo Forga frente a mi, pienso en mejores tiempos para este hermoso balneario. Pienso que al ser el final de la carretera interoceánica, es decir puerta de salida de productos de Perú, Brasil y Bolivia hacia el mercado asiático puede devolver los tiempos de bonanza de principios de siglo, imagino al hermoso castillo restaurado y convertido en albergue para cientos de turistas y comerciantes prósperos. Soñar no cuesta nada y Mollendo la pintoresca urbe de hermosas callejuelas y viejas casonas lo invita a imaginar y soñar.


Fernando Silva dijo
Hola Luis Muy buenas fotos tambien la narracion, que pases una feliz navidad, y el 2007 se cumplan todos tus proyectos y sigue mandando fotos para que conoscamos mejor el Peru.
19 Diciembre 2006 | 11:46 PM