Riesgo y Aventura en tres cañones
Agazapado bajo una roca, observo como el viento ondea el sembrío de cebada mientras un muchacho arequipeño, cual alma que lleva el diablo, corta el cerro verticalmente y brinca, a lo Alfonso Ugarte, mientras él continúa su carrera muchos paisanos y citadinos lo miran boquiabiertos de asombro.
Hace un par de años tuve la oportunidad de ir a la provincia Espinar (3950 msnm), en el extremo sureste del Cusco. Sin embargo la descarte porque al buscar información en la web fue tan poco lo que encontré que llegue a la conclusión que no valía la pena el viaje. Me equivoque.
A la provincia de Espinar se llega luego de recorrer 4 horas por carretera desde la ciudad del Cusco. Perteneció antiguamente a la nación K'ana, que surgió de la influencia de los imperios Tiahuanako y Wari. Los K'ana se enfrentaron duramente a los inkas. Durante el incanato, Espinar llevó el nombre de K'ana Wamani. En la época colonial fue parte del corregimiento de Tinta, famoso porque desde estas tierras surgió la insurrección de Tupac Amaru II, por los abusos que los españoles cometían contra los indígenas.

Espinar se encuentra estratégicamente ubicada, se puede llegar a ella, por Arequipa, Cusco, Puno y Apurímac y es justamente esta ubicación la que ha permitido que el municipio de Espinar y la agrupación “Ñan Perú” la impulsen como el nuevo destino turístico, de la región sur, de los deportes de aventura.
Sukuytambo, a

La vista es impresionante, los ríos y la erosión han formado un paraje de varios kilómetros verdaderamente espectacular.
El evento extremo empieza con danzas del lugar y festival gastronómico mientras los deportistas toman sus ubicaciones.


Agazapado bajo una roca, observo como el viento ondea el sembrío de cebada mucho mas abajo de donde me encuentro, ese mismo viento choca en los múltiples farallones que forman los “tres cañones”, y regresa a mis oídos como un silbido, contra ese viento, viene bajando, cual alma que lleva el diablo, un muchacho arequipeño, subido en su corcel de dos ruedas va cortando el cerro verticalmente y brinca al vacío, a lo Alfonso Ugarte, los fotógrafos disparan sus cámaras mientras él continúa su carrera ante la mirada de paisanos y citadinos boquiabiertos de asombro.

Roberto Corrales, regidor de turismo de Espinar toma el micrófono e invita a voltear la mirada sobre una de las rocas donde muchachas cusqueñas, bajan en rapel por uno de los picos erosionado por el viento, corro unos metros para entrevistarla y llego agitado, la deportista ha descendido más de

Los parapentistas cubren el cielo de naranja, rojo y amarillo mientras planean por las alturas de este interminable bosque de piedras y todos nos contagiamos del deporte extremo. Los kayaquistas y canoístas toman por asalto el Apurímac y el gran "Dios hablador" los recibe con complacencia y los guía en su recorrido frente a Maukallaqta, resto arqueológico de influencia Inka y Tiahuanaco hasta llegar a la “garganta del diablo”. Riesgo y aventura, misticismo e historia se mezclan en este hermoso rincón del sur cusqueño que nos espera, con los brazos abiertos.







Enrique Flores Perez dijo
Exlente reportaje como nos tienes acostumbrado.
Saludos
19 Mayo 2008 | 07:35 PM