ACO, pueblo de artesanos
La trucha rosadita, aquella que escogí hace un rato para que me la preparen a la parrilla, luce apetitosa frente a mí, junto con las papas nativas doraditas, y el ceviche de alcachofas que Pedro, el mozo de uno de los tantos restaurantes de
Estoy en Huancayo, la ciudad incontrastable, a
Mi primera sorpresa tiene que ver con la distancia, es mucho más cerca de lo que pensé, luego de 45 minutos de haber partido de Huancayo llego a la plaza de Aco, segunda sorpresa, la plaza esta vacía, ¿hoy no es viernes? pregunto, “si joven” me contesta amablemente una mamita, ¿y la feria? repregunto, “ya acabo joven”. Es viernes y son las 8 de la mañana y ya no quedan artesanos en la plaza.
La feria empieza muy temprano, a las cinco de la mañana llegan los artesanos del anexo de “Quicha grande” luego de caminar alrededor de 45 minutos hasta Aco, con sus ollas y vasijas de barro a cuestas, a las seis de la mañana empiezan las transacciones comerciales, los intermediarios de Concepción, Huancayo y Jauja, compran los reconocidos trabajos para venderlos en las diferentes ferias del valle del Mantaro a los turistas limeños y extranjeros quienes ni nos enteraremos de donde son las manos que confeccionan estas vasijas.
En Aco y sin feria pregunto por algún artesano y me señalan que el más famoso es don Saúl Aguilar Fernández, inmediatamente me dirijo a su taller a unas cuadras de la plaza, lo encuentro trabajando y amigablemente me recibe, esta trabajando una pieza que representa el “yawar fiesta”, una pieza decorativa donde un cóndor subido sobre el lomo de un toro representa lo andino y lo español, le indico mi sorpresa pues aquella costumbre no es del valle y me lleva a otra parte de su taller donde tiene tunantadas, chonguinadas, huacones y avelinos, todas danzas del Mantaro hermosamente trabajados en arcilla, ¿pero donde están las ollas, vasijas, tostadoras y porongos que tan famoso han hecho a Aco?
Don Saúl me cuenta, que en Aco existe una arcilla blanca con la que el trabaja desde hace 10 años las piezas decorativas, esa arcilla no es buena para trabajar con ollas porque se quiebra, me cuenta que se cambio a hacer piezas decorativas porque era mas rentable y porque ya tenía compradores extranjeros. "La arcilla rojiza que hay en Quichua grande esa si resiste el fuego y con ella hacemos las vasijas que hemos aprendido de nuestros abuelos", me cuenta.
El colectivo de vuelta baja por el pueblo de Mito, tomara la margen derecha por lo que aprovecharemos para bajar en la “Huaycha” famoso centro de esparcimiento lleno de restaurantes campestres donde las alcachofas y las truchas son las reinas del lugar. Mañana regresaremos a Aco para la fiesta de San Isidro Labrador, pero esa es otra historia.




macka dijo
sta bkn la pag en special los colores q utilizaron to2 esta muy de +sia2 chirrio jajajajjajajjajajaaja
xauuu s des pi de la macka
--------_-_---_--xauzitooooooooooooo_-__-_----------------------
20 Junio 2008 | 02:53 PM