Hace algo más de un mes, nos toco junto con Carlos Paúcar, guía y Alex Giraldo, asistente y conductor de Teleandes volar, casi literalmente, en la camioneta que nos traía de Queropalca para evitar el bloqueo de vías en el paro nacional del 9 de Julio.

Aquel fue un trabajo para PromPerú igual al que nos llevo hace 3 semanas al norte del país y que nos toco estar en el bloqueo de los aguarunas en el puente “corral quemado”. En esta ocasión, nos encontrábamos camino a Chiclayo, Alex Giraldo y Tania Medina, es en esa ciudad que nos enteramos que el puente había sido tomado y que sólo se podía pasar por momentos y caminando. Decidimos que Alex se quedaba con la movilidad en Chiclayo y Tania y yo seguíamos el viaje hacia Chachapoyas para hacer las fotos de Kuelap.

Luego de dormir en Chiclayo y desayunar, compramos pasajes hacia Bagua sabiendo que sólo llegaríamos a “corral quemado”, llegado al punto donde los buses se encontraban varados bajamos y empezamos a caminar, los mensajes eran variados, los más alarmantes decían que en 5 minutos cerrarían el puente y nadie pasaría -¿Cuánto falta para el pase? – pregunté. Me respondieron, “veinte minutos”.

Le pregunte a Tania si podía correr y a pesar que me dijo que sí, en los primeros 50 metros me di cuenta que no iba a poder, decidí caminar rápido y voltear constantemente para tener a golpe de vista a Tania, además si bien la presencia de ella era importantísima por las coordinaciones que debíamos hacer, yo era el fotógrafo y que pasara yo el puente con el equipo fotográfico era absolutamente necesario para no retrasar el calendario de 10 días de trabajo que recién empezaba.

Un instante antes de cruzar la primera barrera de troncos que obstaculizaba el puente aún veía a Tania, luego ya no la vi. Los aguarunas tenían el rostro pintado, tenía flechas en sus manos y estaban en los dos frentes del puente, uno tras otro, eran muchos. Su actitud era pacífica, estaban ahí, como haciendo acto de presencia, haciendo sentir su reclamo, su justo reclamo, pero en ningún momento fueron agresivos. Yo tenía la cámara en la cintura pero, no la saque, estuve tentado a hacerlo pero me desanimo ver, algunos reservistas uniformados dentro del grupo de aguarunas, pensé que estos podían azuzarlos, calificarme de prensa limeña, amarilla, centralista y quitarme la cámara, así que sólo me limite a observar mientras cruzaba el puente.

Los que lograban pasar de uno y otro lado caminaban cargando sus bultos, con sus rostros pintados, ya que según oí los aguarunas pintaban el rostro como una especie de pasaporte, delante mío había una chica bonita y los indios creo que por acariciarla se acercaron a pintarle la cara y se olvidaron de mi, pase sin que nadie me pinte. A Tania la ví unos minutos después, juntos fuimos a Bagua Chica y de ahí contratamos una movilidad que nos llevará a Chachapoyas a la que llegamos un poco mas de 11 de la noche. Al hospedaje cerca de la 1 de la mañana.

Al día siguiente hicimos todo el trabajo en Kuelap, Jorge y Karina, nuestros modelos estuvieron muy bien y nos dieron fotos con mucha naturalidad, cenamos en Chachapoyas donde nos enteramos que la policía se había enfrentado a los aguarunas y estos habían repelido el ataque además de decidir que nadie pasaría, ni caminando. Decidimos ya no dormir en Chachapoyas como estaba programado, sino en Bagua Chica, para ganar tiempo y muy temprano intentar cruzar el Huallaga en balsa y movilizarnos hacia Jaén y de ahí en bus a Chiclayo.

Tanto en Chachapoyas como en Bagua esperábamos ver los noticieros para saber como actuar pero las noticias de los canales eran muy pocas, Tania y yo llamábamos a nuestros contactos para conocer las noticias reales, las que no se daban en los medios y saber como actuar, gracias a las informaciones que tuvimos supimos que hacer y afectarnos lo menos posible de esta interrupción y seguir nuestro trabajo.



Alan García con sus soberbias declaraciones sólo caldeaba más los ánimos, el argumento del gobierno de modernidad para los aguarunas no es admisible, creo que en primer lugar habría que preguntarles a ellos, a los nativos amazónicos, cuales son sus patrones de modernidad, que es lo que ellos esperan.

El estado moderno le debe protección a los débiles y tiene la obligación de salvaguardar los intereses de los más vulnerables. No puede el gobierno aprista, decirles a los miles de nativos, para quienes seguramente el estado peruano no significa absolutamente nada, que pretenden quitarles sus tierras para su propio bien. Que pretender vender sus tierras a capitales extranjeros para explotar yacimientos de hidrocarburos y que destruirán sus habitats y sus etnías. Que seguramente genera ingresos para el estado, en forma de concesiones y de impuestos, que seguramente generará ingresos para funcionarios en forma de pre ventas y coimas pero que para las tribus amazónicas sólo significara despojo.


PD. Las dos fotos del Puente Corral Quemado fueron tomadas del blog de Manuel Cabañas
http://mcabanas.blogia.com/2008/agosto.php