Atardecer en Pintuyaku (Puerto Inca 1a parte)
Son las cinco de la tarde, el sol pinta de dorado todo el verdor de la selva al igual que el cuerpo de Dalmy, nuestra bella anfitriona que ingresa a las aguas del río Pintuyacu, en el balneario "La Cooperativa" para completar esta estampa de ensueño con la hermosa sirena de río.
Tingo María se encuentra a un poco más de diez horas en bus desde Lima, vía la Carretera Central llegamos a La Oroya donde se encuentra el desvío para ir hacia Huánuco y de ahí a Tingo María, arribamos a la ciudad a las seis de la mañana y mientras saludamos a los amigos huanuqueños y acomodamos nuestros equipajes en la nueva movilidad aprovechamos para tomar desayuno. Son las 9 de la mañana, nueva ruta, nuevo destino, nos vamos a Puerto Inca.


Para llegar a nuestro destino, debemos salir de la región Huanuco e ingresar a Ucayali, la movilidad para un instante para fotografiar una caída de agua al pie de la carretera, el velo de la novia nos dicen, Juan corrige, el velo de la novia esta mas allá, horas mas tarde me entero que hay muchísimas caídas de agua "velos de la novia", la oficial no esta al pie de la carretera, falsa alarma.

Cruzamos Aguaytía y seguimos camino hasta el restaurante "La Chinita" para almorzar, estamos muy cerca al Km 86 en la localidad de Von Humdbolt, donde se encuentra el desvío a la carretera Fernando Belaunde Terry que nos llevará a Huanuco nuevamente, a la capital de la provincia del mismo nombre, Puerto Inca.
Son casi las seis de la tarde y han pasado casi 24 horas desde que salimos de Lima, el viaje ha sido demoledor, las carreteras son de trocha y están en mal estado, a pesar que hacemos el viaje en la mejor fecha del año, pero ya estamos en Súngaro, nos instalamos en el hospedaje Tello y cenaremos cebiche de chonta, delicioso.
Heycen Palomino, inmigrante como el 85% de las personas que viven en la zona, nos espera con su camioneta para llevarnos al balneario de Sungarillo, que se ubica en su propiedad, así como su plantación de Bolaina y su colpa de loros donde miles de ellos esperan que nos vayamos para regresar a beber el agua llena de minerales que discurre por la colpa. Heycen nos muestra orgulloso un pequeño árbol de caoba que cosechará uno de sus hijos dentro de 30 años y nos cuenta de su proyecto de hacer un criadero de paiches muy cerca de Sungarillo.
Carol y Tani, bellas chicas de Sungaro nos guían por los sembríos de Pijuayo y por la planta procesadora de Palmito, cultivo alternativo que junto con el sacha inchi, el centro poblado de Sungaro esta empeñado en promover y exportar al mundo. Nos cuentan que la planta procesadora tiene la capacidad de procesar 20,000 chontas (palmito) y que solo trabajan un 25% de su capacidad de producción de los cuales el 90% es para exportación (Europa).

Navegamos hacia Puerto Inca en lancha por las aguas del río Pachitea, cerca de media hora, al llegar, un montón de curiosos nos esperaban, así como una delegación de simpáticas anfitrionas bailando una pegajosa danza bajo el único acorde que conocían "los auténticos huanchacos", pequeño conjunto de un tambor, un bombo y una flauta que nos acompañarían con sus múltiples canciones tocadas todas con su único ritmo durante todos los días que visitamos la provincia.

Nos alojamos en el hotel "Don José", ubicado en el malecón Leguía, nos citan en media hora al local municipal de donde somos recogidos por Juan Heidinger, en un ingenioso tractor convertido en bus y aunque curioso luego se nos ocurre que es la mejor manera de llegar a nuestro destino por las trochas anegadas de agua y lodo que dificultaría nuestro recorrido en cualquier movilidad convencional. Los periodistas, las anfitrionas, los danzantes y "los auténticos" todos viajan en la movilidad de "Don Juan" hacia el balneario de "La Viuda", luego de una pequeña caminata y de atravesar descalzos por el río llegamos al balneario. La linda Key Manuyama, señorita "Dos de Mayo" me ofrece el tradicional plato típico de toda la selva, el inconfundible juane, que mas se puede pedir, almuerzo a la orilla del río y una linda compañía, además del juane hay patarashca y de refresco, una vez mas, agua de coco.

Caminata de regreso, nuevamente el bamboleo en el bus tractor de "Don Juan" o del "tío Brack" como lo acabamos de rebautizar y esta vez llegamos al balneario "La Cooperativa" ya son las cinco de la tarde y el sol pinta de dorado el cuerpo de Dalmy que ingresa a las aguas del río Pintuyacu, hermosa sirena de río. En otro sector un grupo de muchachos danza para nosotros "La pesca" mientras uno de los regidores que nos acompaño, no se le ocurrió algo mejor que bañarse con jabón y champú, exactamente detrás de los danzantes como para asegurarse que saldría en todas las fotos.

El final del día, casi con los últimos rayos del sol fue para ver a un par de inmensos paiches sacados del pequeño compartimiento al que estuvieron sometidos, sabe Dios por cuantas horas con el único proposito de que los pudieramos ver y sacarles unas fotos. Estos pertenecen a la piscigranja de Emiterio Lopez que contiene 120 paiches y 100 pacos.
Nos espera una noche de fogata, luego a descansar, mañana habran nuevas aventuras.




PLUTARCO ARROYO dijo
EXTRAORDINARIO TRABAJO, MI ESTIMADO AMIGO, DE PODER PRESENTAR DIVERSAS IMÁGENES DE ALGUNOS ESCENARIOS DE LA INMENSIDAD DE LA REGIÓN AMAZÓNICA.
ES DE ESPERAR QUE UN FUTURO CERCANO, SE SUPEREN LAS IDEAS MERCANTILISTAS DE LAS RIQUEZAS NATURALES Y SE RESPETEN A LAS COMUNIDADES NATIVAS...
HAY QUE RECORDAR, QUE:
LA PATRIA NO SE VENDE...LA PATRIA SE DEFIENDE..
18 Agosto 2009 | 04:56 AM